LA OMS refiere que las tasas de suicidio varían a lo largo de los grupos ocupacionales dependiendo
del estrés diario específico que imponen, una mayor exposición
a incidentes angustiosos o violentos que dan lugar al trastorno
de estrés postraumático, o su fácil acceso a medios letales de suicidio,
tales como armas de fuego, dosis letales de medicamentos, o pesticidas.
Las ocupaciones con altas tasas de suicidio incluyen médicos,
algunos trabajadores químicos y farmacéuticas (debido en parte a la mayor disponibilidad de químicos y drogas letales); abogados, maestros,
consejeros y secretarios (debido en parte a la mayor prevalencia
de depresión en estos grupos), agricultores (que tienen altas tasas de
depresión, ambientes de trabajo peligrosos, estrés laboral debido a
presiones económicas y aislamiento social, acceso a grandes cantidades
de pesticidas y acceso limitado a los servicios de emergencia) y
algunos oficiales de policía (tales como aquellos que están jubilados o
que sufren los efectos de trauma psicológico).
Adicionalmente, varios
estudios sugieren que las profesionales en ciertas ocupaciones (tales
como médicas, enfermeras o personal militar femenino) pueden estar
en riesgo particularmente alto de suicidio, tal vez, debido en parte a
conflictos entre la familia y los ascensos profesionales. Los suicidios
también son elevados entre las personas desempleadas o que sufren
de inseguridad laboral. A pesar de la alta prevalencia de problemas de salud mental en las
poblaciones empleadas, muy pocos suicidios llegan a ocurrir en el trabajo.
Un estudio en los Estados Unidos estimó que entre 1 y 3% de
todos los suicidios ocurren el trabajo, lo que refleja una tasa promedio
anual de 2.3-2.5 suicidios por cada millón de trabajadores.
Noventa
por ciento de las personas que cometen suicidio en el trabajo son
hombres y las mayores tasas de suicidios ocurren en los grupos de
más edad. Cincuenta y ocho por ciento de los hombres y 40% de las
mujeres se suicidan en el trabajo usando revólveres, lo que convierte
a los revólveres en el método más frecuente utilizado para suicidarse
en el trabajo.